Frontera con el BRASIL esta ABIERTA en la zona de Pindoty Porá – Sete Quedas

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Momento exacto en que una moto y un vehículo ingresa al Paraguay. Hay obstáculos, pero se dejo el espacio para que circulan los rodados. Sin control y la frontera abierta con el Brasil.

Una avenida es el límite fronterizo entre Paraguay y Brasil, entre las comunidades de Pindoty Porá y Sete Quedas. En el paseo central pusieron unos alambres con bolsitas de polietileno, y en algunos puntos pusieron neumáticos viejos, pero con espacio para que crucen los vehículos. Las personas simplemente pasan por encima del alambrado, sin ningún obstáculo, sin control. Las personas cruzan las fronteras sin problemas. Esto es lo que pudo confirmar un equipo periodístico de AHORA CDE que fue a la zona.

La frontera seca ubicada entre las comunidades, Pindoty Porá, en Paraguay; y Sete Quedas en el Brasil, es muy poco conocida, pero allí la frontera no está cerrada por la pandemia del COVID19.

Se puede ver claramente como las personas simplemente pasan por el paseo central de la linea fronteriza. No hay control todos entran y salen cuando quieren.

Para simular una barrera, pusieron algunos alambres con restos de bolsitas para señalizar, pero que las personas simplemente cruzan por encima. Como si no existieran.

En la avenida en los puntos donde se puede cruzar pusieron algunos neumáticos viejos, pero hay espacio para que pasen los rodados, motos, bicicletas.

En el fondo se ve a un vehículo con chapa paraguaya que ya esta en territorio brasileño. No hay obstáculos todos van y vienen.

Los brasileños pasan al lado paraguayo cuando quieran y regresan al Brasil de la misma manera. Esto también hacen los paraguayos permanentemente van y vienen al municipio de Sete Queda.

Un equipo periodístico de AHORA CDE estuvo la zona y sin cruzar al lado brasileño se pudo constatar que no hay control y que allí la frontera no está cerrada, como lo dispuso el Gobierno como parte de las medidas de contención al coronavirus.

No hay efectivos de la Policía Nacional, ni militares. Sin duda es llamativo que no haya ningún tipo de control y que las personas vayan y venga de un lado al otro la frontera.

Los controles son muy precarios y por la «nueva» frontera seca pasan personas, contrabando, trafico. De todo.

En la línea fronteriza no hay casi policías de ninguno de los dos lados. Hay que recordar que el Brasil también tiene cerrado su frontera terrestre con el Paraguay, pero las autoridades del país vecino tampoco hacen cumplir dicha disposición.

La comunidad de Pindoty Porá está en el municipio de Corpus Christi, en el departamento de Canindeyú.

El puesto de control de la aduana, donde no se pudo observar funcionarios de Migraciones, está a unos 2 kilómetros de la línea divisoria entre los dos países. El control es muy precario.

Todos los días varios paraguayos, paseros (personas que transportan contrabando) van desde Ciudad del Este hasta la zona para traer mercaderías de contrabando.

Allí hay toda una rosca de funcionarios de la Aduana y de la Coordinación Operativa de Investigación Aduanera (COIA), quien, en lugar de combatir la entrada ilegal de cargas, lo protegen mediante el pago de coimas.

Es la nueva ruta del contrabando. Hay por los menos 150 camiones, furgones y vehículos pequeños quienes van y vienen desde CDE a la zona a traer productos que meten de contrabando. Los mismos cruzan al municipio brasileño de Sete Quedas, para traer las mercaderías.

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