Traficantes que transportaban más de 26 kilos de cocaína fueron condenados.

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Isidro Ramón Nuñez González fue condenado a 15 años de penitenciaría y Bruno Isaac Gill Velázquez a 13 años de privación de libertad
Isidro Ramón Nuñez González fue condenado a 15 años de penitenciaría y Bruno Isaac Gill Velázquez a 13 años de privación de libertad

El Tribunal de Sentencias integrado por Alba Meza, Amílcar Marecos y Fátima Burró, aplicó sanción penal a dos hombres acusados por actividades tendientes a la remisión de sustancias estupefacientes al exterior y tenencia sin autorización de sustancias estupefacientes. El Ministerio Público fue representado por el fiscal Elvio Aguilera.

Isidro Ramón Nuñez González fue condenado a 15 años de penitenciaría y Bruno Isaac Gill Velázquez a 13 años de privación de libertad. Ambos fueron sorprendidos con 26,870 kilogramos de cocaína que estaba oculta en un doble fondo, debajo de la escalera que conduce al segundo piso de un bus de la empresa Cometa del Amambay, que llevaba excursionistas a la ciudad de Camboriu, el 20 de marzo de 2016.

El procedimiento fue realizado a las 19.00, en el km. 24 de la ruta internacional, en el distrito de Minga Guazú. Fue encabezado por el fiscal Elvio Aguilera y los agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas. La droga estaba distribuida en 27 paquetes y guardada en un bolso de mano.

En el juicio oral, durante las testificales se pudo saber que hallazgo del cargamento ilegal fue sumamente difícil, pues pese a tener los datos de inteligencia, los agentes de la Senad no encontraron la droga, ni siquiera con la intervención del can detector que la unidad antidrogas tiene para estos procedimientos.

Finalmente, Gill Velázquez contó donde estaba el cargamento y por la forma en que se preparó el fondo falso, el retiro de los ladrillos de cocaína se hizo en forma minuciosa, porque el espacio establecido debajo de la escalera, era casi imperceptible.

El Tribunal entendió que hubo elementos de prueba que confirmaron la participación de ambos en el ilícito, aunque en su estrategia, sus defensores alegaron que no sabían que la droga iba escondida en el bus y que fueron contratados para llevar los pasajeros a la ciudad veraniega.

En cuanto al comiso del bus de la empresa Cometa del Amambay, la ley antidrogas establece que debe disponerse de esa forma, pero los asesores de la empresa pidieron que el bus siga como depositario judicial a cargo de ellos. Al respecto, la jueza Alba Meza explicó que, en todo caso, la firma puede accionar contra el Estado y pedir una indemnización, conforme lo establece el artículo 89  del Código Penal, reclamando el pago del valor del bus, pues ellos no tuvieron vinculación en el caso que hoy tuvo sentencia condenatoria.

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